Apóstoles de su gracia

Santos · 26 de octubre de 2026

San Rústico de Narbona

26 de octubre de 2026

San Rústico de Narbona

San Rústico de Narbona, obispo de Narbona en el siglo V, quiso dejar su cargo en medio de las dificultades. El papa san León Magno le escribió para animarle a perseverar: el pastor no abandona su puesto, Cristo es nuestra fortaleza y hay que aborrecer los pecados, no a los hombres.

Sus palabras

¿Quién guiará la nave entre las olas del mar si el timonel se retira? ¿Quién guardará a las ovejas de las asechanzas de los lobos si el pastor no vela por ellas? ¿Quién, en fin, hará frente a ladrones y salteadores si el amor al reposo aparta de su vigilancia al centinela puesto en la atalaya?
Y si cae sobre nosotros una tribulación más violenta, no nos asustemos como si hubiera que resistir a esa adversidad con nuestras propias fuerzas, pues Cristo es nuestro consejo y nuestra fortaleza: sin él nada podemos, y por él lo podemos todo.
Hay que permanecer, por tanto, en la obra confiada y en el trabajo asumido: hay que mantener con firmeza la justicia y ofrecer con bondad la clemencia. Que se aborrezcan los pecados, no los hombres.

Quién fue

San Rústico de Narbona vivió en la Galia del siglo quinto. Era hijo de un obispo, fue monje y se ordenó presbítero en Marsella. Hacia el año 430 fue elegido obispo de Narbona, una ciudad acosada por los visigodos, y reconstruyó su catedral, destruida por un incendio. Abrumado por las contrariedades, quiso dejar el cargo, pero el papa san León Magno le animó a perseverar. Murió hacia el año 461.

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